jueves, 14 de mayo de 2015

Segundas Oportunidades an Avengers fanfiction

Este es el One-Shot del que deriva mi siguiente Long-Fic. Basado en el Universo Cinematográfico Marvel hasta la pelicula Thor 2, de ahí en mas toma otro rumbo metiendo algunos sucesos de las películas siguientes y otro que ni aparecen. No es lo mejor que he escrito, pero simplemente no tengo las ganas de editarlo.
Espero que lo disfruten.

Segundas Oportunidades
La magia salvaje siempre había sido peligrosa en humanos.
No era la magia de aquellos relacionados de alguna forma con los Aesir asgardianos, era magia ignota que surgía espontáneamente en midgardianos, y a la que incluso los dioses menores temían.
El por supuesto, como uno de los dioses mayores, como uno de los herederos al trono no tenia nada que temer de esa joven mortal que lo miraba fijamente con ojos tormentosos. Una bestia asustada lo miraba a través de esos ojos grises, podía sentir su magia acariciándole con delicadeza pero con una advertencia en su tono. El espíritu de la mujer reconocía en el a un ser superior, y así lo hacia su magia, pero los ojos que lo miraban no decían nada de eso, solo parecían desear hacerlo desaparecer con la mirada.
Sonrió burlón, pero su voz fue suave, una caricia en sus oídos cuando hablo.
- Supongo que habrías preferido que fuese Frigga quien respondiese a la llamada de tu magia.
Ella no era mas que otra mortal buscando la inmortalidad en el mito de las manzanas de Idhun, pero eso no pasaría jamás. Es cierto que esas frutas podían sanar lo que sea, pero nada podía cambiar el ADN de un midgardiano y convertirlo en un Aesir. Aun así, planeaba jugar con las esperanzas de la chica lo suficiente como para matar su aburrimiento ahora que Thor estaba sin hacer nada que el pudiese arruinar en Asgard.
La mujer solo rió. Un sonido roto y horrible que llego a lo mas profundo de su ser, llevando la desesperanza y la desazón con ella. Cuando le dirigió la palabra, allí donde su voz había sido suave y hermosa la de ella era poco mas que un gruñido ronco.
- No me he equivocado Loki Odinsson, Dios de los Engaños y las Mentiras. Dios de la Magia. A ti te corresponde mi pedido.
Sonrió arrogante, le gustaba que lo alabaran y mas aun si había sido convocado.
- ¿Y que pedido es ese, mortal?
Quizás se lo concediese si rogase lo suficiente.
La sorpresa se pinto en su rostro en el momento en que ella llevo las manos al frente y abrió la camisa que llevaba enseñándole el pecho. Su corazón latía frenético bajo su piel, y esta brillaba con tonos tornasolados, casi como si su forma estuviese a punto de desfigurarse, de cambiar en algo mas. Esta vez su voz fue solo un susurro desesperado.
- La magia se debe al dios de la magia. Si tienes algo de piedad en tu frió corazón de Aesir por una pobre mortal, por favor clava una espada en mi pecho y liberarme de mi sufrimiento.
No sabia como actuar. Nunca se le había pedido a el, Loki, un acto de piedad. Los magos solían rehuirle por miedo a que tomase su magia y ella se la ofrecía libremente.
Como en trance avanzo hacia ella. Poso la mano a pocos centímetros de su corazón, donde la magia era mas salvaje y se arremolinaba alrededor de su mano con furia. Abrió sus sentidos y se embebió en ella .
La oyó gemir, no sabia si de placer o de dolor pero no le importaba realmente. La sentía como si fuese su cuerpo, quemándose lentamente con una magia que ningún mortal debería tener. Quizás el mito si era cierto y ella debería de haber sido obsequiada con una de las manzanas de Idhun a fin de volverse Asgardiana, pero si ese hubiese sido su destino el no la iba a dejar jamás alcanzarlo. No ahora que había descubierto el dulce sabor de la magia entregada libremente, de su magia, llenándolo y potenciado sus poderes. Con alguien como ella al lado proveyendole de su magia, el podría llegar a ser imparable.
Dejo de tomar su energía cuando sintió que el corazón bajo su mano se iba apagando. Cuando la soltó ella cayo al suelo de rodillas. Su piel ya no brillaba y sus ojos no eran grises, sino de un vivido color azul que le recordaba el cielo de los veranos de su infancia. En lugar de haber desesperación en su mirada ahora había una extraña alegría.
Extendió su mano al frente y pareció desilusionada cuando unos débiles hilos de energía de un suave azul broto de sus dedos. Su enojo fue palpable.
- ¿Por qué no tomaste toda la magia? No eres conocido por tu piedad ¿Por qué no tomaste mi vida tal y como te lo pedí? ¡Respondeme!
No le agrado el tono, pero menos aun la mirada cargada de odio y desesperación.
- ¿Acaso estas tan ansiosa de conocer a Hela, mortal? ¿Tal es tu deseo de morir que no dejarías nada atrás? ¿No prefieres serle útil a alguien antes de perecer para siempre del mundo?
La araña tejía su telaraña, pero la mosca quería lanzarse directo a sus fauces.
- ¿Y de que serviría? Dime ¿de que serviría si cada vez que el poder aumenta estoy a punto de morir por combustión espontanea? ¿si cada vez que toco algo mi energía lo quema?
Dime de que sirve vivir cuando estas solo, y entonces lo haré.
Ella solo le había dado pie, hizo un gesto que parecía noble y benevolente en la misma medida, y puso en su rostro una expresión solemne digna de un dios.
- Entonces sirveme a mi, mortal. Dame tu poder cada vez que este parezca quemarte. Rindete a mi y sirveme, y a cambio yo te daré paz.
Vio en sus ojos la esperanza.
 Y fue suya.

Tres años habían pasado.
Fallon se había convertido en una agente de SHIELD y Loki no podía pensar que las cosas no podían ir mejor para el. No solo podía embeberse de su poder cada vez que se le viniera en gana, sino que ahora además de agradecercelo ella espiaba para el. Y el reunía información que algún día podría resultarle útil.
El la había engañado para no conceder su deseo y tomar ventaja, pero aun a pesar de que la mente aguda de la joven pronto había develado sus verdaderas intenciones no le molestaba. Era un trato justo porque por primera vez en un vida era feliz, con el suficiente poder para resultar una ventaja en sus misiones pero no tanto como para consumir todo a su paso.
Por fin, después de quince años sin poder tocar nada, ella podía revivir lo que había perdido en su quinto cumpleaños y tocar las cosas a su alrededor sin quemarlas. Podía comprar un vestido sin asegurarse de que la tela fuese ignífuga, podía acariciar las mejillas de aquellos que le resultaban queridos, podía caminar tranquila cerca de los puntos de poder sin sentir que este la llamaba para convertirla en un catalizador. El Dios del Engaño la veía una vez al mes, y entonces durante dos o tres días ella era tan débil como una persona normal hasta que su poder se restaurase lo suficiente.
Era una herramienta para el dios, y lo sabia. Pero no le importaba eso, ni en que usase su poder. Si queria destruir el mundo que lo hiciese, porque ella le debía su corazón, su alma y su felicidad. Y sabia que queria hacer para pagarle por ellas.

Había caído.
El Bifrost estaba roto por lo que no podían ir a buscarlo, pero el también.
Su cuerpo había sobrevivido la caída desde los cielos de Asgard hasta el duro suelo de Midgard. Los poderes de los que disponía no habían servido de nada a la hora de frenar la caída, y ahora los había perdido. Pensó en como se tendría que estar sintiendo esa mujer que conoció hace siete años ahora que todo el poder que el había absorbido de ella debería de haber regresado a su cuerpo. Sonrió pensando que no era el único que sufría en esa noche estrellada.
Miro las estrellas. Para el eran la cosa mas hermosa de todos los Nueve Reinos. Probablemente la única cosa que había amado sin que su cariño se corrompiese jamás.
Intento incorporarse cuando sintió una presencia de Aesir acercándose, pero su cuerpo estaba demasiado dañado. Dudaba recuperarse algún día, menos aun sin su poder. Dejo su cuerpo en paz, y en su lugar giro la cabeza.
Sus ojos fueron deslumbrados por una luz azul de gran intensidad que caminaba hacia el. Su corazón latió frenético, al pensar que una estrella podría haber bajado del cielo para el, pero toda emoción paso cuando la presencia se acerco y el alcanzo a distinguir los rasgos a través de la luz.
Era Fallon, la muer que durante siete años le había alimentado con su poder.
La mirada fría de esta era algo que el jamás espero ver. Tampoco las enormes alas blancas de luz a su espalda, proyectadas por su poder. Ella era magia pura, literalmente. Se sorprendió cuando ese ser de luz se arrodillo a su lado. Cuando hablo, su voz tenia el eco de muchas voces que eran una detrás de la principal.
- Rompiste tu parte del trato, Loki Odinsson.
El sonrió sombrío.
- Yo no tengo nada que ver, soy Loki Laufeysson, un Jotun, nunca un Aesri.
Ella poso una mano sobre la suya y el contacto le quemo. Ahogo un grito, no le daría el gusto.
- Eso pierde relevancia aquí, Loki ¿Qué vas a hacer? Ese cuerpo maltrecho nunca mas podrá embeberse de mi poder, tampoco estas en condiciones de matarme y dudo que algún día vuelvas a ser aceptados en los círculos de los Nueve Reinos ¿Qué planeas hacer con esa alma oscura que palidece ante la luz? ¿Cómo vas a cumplir con tu parte del trato?
La ira apareció. El era un príncipe, ella una simple maga de nada ¿Cómo se atrevía a cuestionar sus actos, sus capacidades?
- ¿Qué harías para salvarme? ¿Qué vas a hacer para alejarme de esta oscuridad que he abrazado voluntariamente?
La respuesta de ella pronunciada con voz fría lo sorprendió mas allá de toda regla.
- Te entregaría mi alma y mi vida, y junto con mi corazón que ya te pertenece viviría por ti.
- ¿Y eso que significaría para mi?
Ella sonrió por primera vez desde que estaba junto a el.
- Una segunda oportunidad equivalente a la que tu me regalaste hace un tiempo -. Su sonrisa se ensancho -. Tomare tu interés por un si.
Se inclino, y apoyo sus luminosas manos sobre la cabeza del asgardiano caído. El esperaba dolor, pero la luz solo le trajo paz. Era casi como si ella expulsase la oscuridad de el de un modo físico, se sentía como volver a nacer. Y es que eso es lo que ella estaba obrando en el, todo su poder se concentraba en volver el tiempo atrás para el Jotun, en pelear contra las leyes de la física con la magia para cumplir su promesa. Cuando el dios sintió su cuerpo disgregarse y vio que a ella le pasaba lo mismo no pudo ocultar su miedo.
- ¡Espera! ¡¿Qué estas haciendo?!
Su voz fue calmada cuando respondió, con los ojos grises clavado en los verdes.
- Borrando lo que es para volver a lo que pudo ser. Arrancando la pagina del libro del destino y reemplazándola con una en blanco. Quitándote todo, arrancando todo lo que fuiste, eres y puedes llegar a ser, para otorgarte la primera y ultima segunda oportunidad de tu vida. Si la arruinas, no volverás a encontrar en los Nueve Reinos ser mortal o inmortal que te de otra.
- ¿Por qué?
Ahora que la oscuridad había sido quemada lejos, sentía preocupación por el destino de su salvadora. Su sonrisa triste no hizo mas que estrujar su corazón.
- No es mi vida lo que estoy sacrificando, sino mi alma. No iré al Valhala, no revivre después del Ragnarok; será como si nunca hubiese existido en este mundo. Pero no me arrepiento de esto, porque a cambio de una simple alma mortal una inmortal puede enmendarse. Por eso mismo si traicionas mi confianza en ti todos te darán la espalda, porque muy pocas veces desde el Principio del Tiempo las almas se han desvanecido sin rastro.
Le tomo un segundo procesar sus palabras mientas los cuerpos de ambos se consumían con la luz, un segundo de silencio antes de que las lagrimas apareciesen en el rostro del Dios del Engaño. Todos los Asgardianos llorarían la perdida de un alma de los Círculos del Mundo, simplemente era algo que no podía pasar. De ella ya solo quedaba la parte superior del torso, los brazos y la cabeza, todo envuelto en luz cada segundo mas brillante. Sintió su mano, esta vez cálida acariciar sus cabellos, y sus labios sobre su frente como Frigga lo besaba cuando era niño. Un ultimo susurro fue todo lo que oyó mientras su cuerpo acababa por consumirse.
- Vive, Loki. Lo único que conservaras de esta vida será tu nombre, ruego porque no comentas los mismos errores una vez mas y que olvides todo… incluso este momento en el que naces a un nuevo ser.
No tuvo tiempo de cuestionar sus palabras, porque el cuello de ella acabo de consumirse y ahora que solo quedaba su cabeza y sus cabellos rubios al viento se volvió mas brillante que nunca y toda Fallon acabo en una explosión.
Ella se había ido para jamás volver.
La luz quemo los nervios de sus ojos, y volvió a sentir que el poder le quemaba. Abrio los ojos que había cerrado y al no ver nada supo que estaba a las puertas de su fin.
Su ultimo pensamiento como Loki Laufeyson u Odinson, como se lo prefiera llamar, fue un agradecimiento hacia esa mujer.

La luz envolvió el cuerpo inerte de Loki, que parecía hecho de pequeñas partículas que se mantenían juntas solo por la fuerza de una extraña voluntad.
No quedaba nada de la persona que había sido, y no había oportunidad de que regresase jamás a eso. Un alma a cambio de la limpieza de otra.
La magia salvaje obedeció la ultima voluntad de su ama, y comenzó a cambiar el cuerpo del jotun, adaptandole al alma que contenía ahora. Y dejando una hoja de papel debajo del cuerpo del infante, que lo único que contenía era la leyenda de su nombre: Loki Ifreann.
Alma nueva, cuerpo nuevo.

El primer llanto de una nueva vida se oyó en el silencio de la noche del desierto. Y el primer recuerdo del nuevo Aesir fue el ultimo de su antigua vida: un ser de luz besando su frente.


No se cuando comenzare a publicar el Long-Fic. Quiero ir al menos cinco capítulos antes y solo llevo tres. Desde ya se va viendo cual es la linea argumental y quien es nuestro personaje principal.
Esperemos que pueda continuar pronto.

Presentación - ¿Por que "El Baúl de Naty"?

¿Han notado como, por mas que uno intente lo contrario, los cajones de la mesilla de noche terminan convirtiendose en espacio de muchas cosas que probablemente no deberían de ir todas allí?
Rescatando ese concepto es que nombre este blog, como una forma de reducir en una sola frase todo el contenido que aquí podrá encontrarse.
Desde un comentario ocasionado por un mal día en la calle, hasta algún cuento corto ocasional, pasando por música, fanfictions, descargos de una escritora y estudiante de Ingeniera Industrial frustrada.
Espero que quien caiga por acá en uno de esos pasos que da uno a veces en Internet, encuentre que no esta solo y disfrute con los delirios que aquí se relatan.
Muchas gracias y que la suerte este siempre de su lado.